Washington. (EFE).- El telescopio espacial Hubble descubrió dióxido de carbono en un exoplaneta en lo que la NASA calificó hoy como un avance en la búsqueda de ingredientes de vida en otros mundos fuera del sistema solar.
10-12-2008
El descubrimiento adquiere mayor
relevancia aún debido a que tanto el Hubble como el
telescopio espacial Spitzer, también de la NASA, ya
habían detectado antes la presencia de vapor de agua y
metano en ese planeta.
Esos gases están compuestos por moléculas cuyos
átomos básicos son carbono, hidrógeno
y oxígeno (CO2, H20, CH4). Un comunicado de la agencia
espacial estadounidense indicó que el planeta es el HD
189733b, el cual tiene el tamaño de Júpiter y su
ambiente es tan candente que la vida como la conocemos en la Tierra
sería imposible en él.
No obstante, la NASA señaló que las observaciones
del Hubble demuestran que la química básica para
el comienzo de una actividad biológica puede medirse en
planetas que orbitan otras estrellas (exoplanetas).
"Los compuestos orgánicos también pueden ser un
subproducto de procesos biológicos y su detección
en un planeta parecido a la Tierra podría algún
día ser la primera prueba de vida más
allá de nuestro planeta", dijo el comunicado.
El descubrimiento se realizó mediante la cámara
infrarroja del observatorio y su espectrómetro
múltiple con los cuales se analizó la luz
proveniente del planeta que está a 63 años luz de
la Tierra. Al estudiar la luz proveniente del candente interior del
planeta, Mark Swain, científico del Laboratorio de
Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA descubrió no
sólo CO2 sino también monóxido de
carbono. Esta es la primera vez que se analiza una emisión
infrarroja proveniente de un explaneta.
Sin embargo, señaló Swain, lo más
importante ha sido el descubrimiento de dióxido de carbono
pues "bajo circunstancias adecuadas, podría tener una
vinculación con actividad biológica como la que
ocurre en la Tierra".
El científico añadió que "el hecho de
que hayamos podido detectar (CO2) y calcular su abundancia es
importante en el esfuerzo de caracterizar a los planetas con el fin de
saber de qué están hechos y si pueden albergar
vida".
Según Erick Smith, científico del Laboratorio de
Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, el descubrimiento de
dióxido de carbono en HD 189733b agrega un nuevo valor al
telescopio espacial que durante casi 20 años de operaciones
en el espacio se ha convertido en el instrumento más valioso
de la astronomía. "El Hubble fue concebido principales para
observaciones del universo distante. Sin embargo, también
está abriendo un nuevo campo para la astrofísica
y la ciencia planetaria comparativa", indicó Smith.
El científico agregó que los estudios realizados
a través del Hubble ayudará a determinar la
composición y los procesos químicos en mundos
distantes. "El futuro de esta nueva frontera de la ciencia es
extremadamente prometedor porque esperamos descubrir muchas
más moléculas en las atmósferas de
otros exoplanetas", señaló.
Entre otras cosas, el Hubble ha permitido confirmar la
expansión del Universo y la existencia de agujeros negros.
Libre de la distorsión atmosférica, el Hubble ha
captado imágenes de cuerpos y fenómenos que nunca
se habían observado, como estrellas rodeadas por polvo
cósmico que podrían convertirse en sistemas
planetarios, imágenes de galaxias al borde del universo, la
colisión de galaxias, así como pruebas de que la
mayoría de las constelaciones tienen agujeros negros en su
centro.
Además, ayudó a determinar que la edad del
universo es de unos 13.700 millones de años, que el proceso
de formación planetaria es similar en el universo y
descubrió la primera molécula orgánica
en un planeta que orbita otra estrella.
Fuente: La Vanguardia