La alquimia celular, conseguir
reprogramar
células adultas especializadas para que se comporten como
las llamadas madre o como las de otro tipo, es el hito
científico más importante de este año,
según la tradicional clasificación anual de la
revista Science. Le sigue otro logro muy buscado
también desde hace años: las primeras
imágenes de planetas extrasolares, cuerpos celestes cuya
existencia antes sólo se podía deducir a partir
de su influencia en la estrella que orbitan. Otros ocho
descubrimientos, sin ordenar por importancia, y algunas
áreas prometedoras a vigilar en 2009 completan el resumen
del año.
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Memoria
celular borrada. El buen ritmo que ha tomado este
año la reprogramación dirigida de
células ha merecido que se considere esta área el
descubrimiento del año. Hay que recordar que lo logrado se
basa en la manipulación genética de las
células, concretamente en añadirles genes, y que
los efectos secundarios son desconocidos, por lo que la
aplicación clínica queda muy lejos. Por un lado,
en ratones, se ha conseguido transformar un tipo de células
maduras del páncreas en células que producen
insulina, las que son destruidas en la diabetes tipo 1. Esto resulta
asombroso porque la norma hasta ahora era que el desarrollo celular va
en un solo sentido, y abre la puerta a cambiar directamente en
laboratorio unas células en cultivo por otras.
Además, en humanos ha habido también resultados
alentadores. Los biólogos llevaban casi 10 años
intentado obtener líneas celulares de pacientes de
enfermedades difíciles de estudiar, explica la revista, y
este año lo consiguieron. Un equipo derivó
células madre inducidas (hechas añadiendo algunos
genes a las adultas) de la piel de una paciente de esclerosis lateral
amiotrófica, una enfermedad neurodegenerativa. Estas
células fueron transformadas en laboratorio en unas del
sistema nervioso, las más afectadas por la enfermedad. Otro
grupo obtuvo líneas de células madre inducidas
correspondientes a 10 enfermedades distintas, entre ellas la diabetes
tipo 1, la distrofia muscular y el síndrome de Down. Todas
ellas carecen de buenos modelos animales, por lo que disponer de
células que se reproducen en laboratorio permite saber
más sobre las causas moleculares de la enfermedad. A largo
plazo, se puede pensar en corregir los defectos genéticos en
las células de laboratorio y tratar a los pacientes con sus
propias células reparadas.
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Planetas
a la vista.
Detectados indirectamente hace 13 años, los que estaban
esperando ver los primeros planetas alrededor de estrellas distintas
del Sol han visto cumplido su sueño este año. Los
astrónomos se empeñaron en lograrlo sin esperar a
nuevos telescopios especialmente diseñados para ello, y su
inventiva tecnológica ha dado sus frutos. Al menos en dos
ocasiones han conseguido separar la luz de la estrella (mucho
más fuerte) de la de los planetas y observarlos
directamente, como pequeños puntos flotando en el espacio.
Cuando ya se conocen por detección indirecta o
tránsito más de 300 planetas, en parte agrupados
en otros sistemas solares, los nuevos descubrimientos, de raras
características para lo que se esperaba, señalan
que el
zoo planetario es muy diverso. Claro que lo
que van buscando los astrónomos, que es detectar o ver
planetas -supuestamente habitables por ser similares a la Tierra-
alrededor de otra estrella, todavía está por
llegar, y en eso los futuros telescopios en órbita
seguramente serán los protagonistas.
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Genes
del cáncer. Que los tumores se originan o se
apoyan
en mutaciones genéticas no reparadas que dan lugar a la
multiplicación celular descontrolada es algo conocido. Las
nuevas técnicas de análisis genético
están permitiendo conocer el genoma del cáncer,
la dotación genética de una célula
cancerosa de un paciente que se puede comparar con la de una sana del
mismo paciente. Como hay muchos tipos de cáncer y las
mutaciones reveladas por estos análisis son muy numerosas,
todo indica que el camino hacia los resultados terapéuticos
será largo y complejo, pero también que es
esperanzador.
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Superconductores.
Una nueva familia de superconductores de alta
temperatura, basada en el hierro, ha dado nuevas alas al
área que nació en 1986 con compuestos de cobre y
oxígeno. Lo malo es que sigue sin conocerse la base de este
fenómeno.
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Proteínas
en acción. Con los ordenadores, los
biólogos han confirmado la hipótesis de que las
proteínas cambian continuamente de forma hasta que
encuentran el receptor en que anclarse, que sólo admite una
forma de anclaje.
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Hidrógeno
del agua. Un nuevo catalizador, formado por
fósforo y cobalto, permite que la electricidad separe
eficientemente el hidrógeno del oxígeno en el
agua. El hidrógeno se puede utilizar entonces para la
combustión o para volver a producir electricidad en las
pilas de combustible. Este catalizador es barato, pero la
reacción todavía es demasiado lenta para su uso
industrial.
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Un
embrión en vivo. Con un nuevo microscopio
basado en el
láser se ha conseguido grabar en vídeo el
movimiento y las divisiones de las 16.000 células de un
embrión de pez cebra durante su primer día de
desarrollo. La técnica se complementa con el
análisis informático y abre una nueva
vía para hallar las causas de defectos en el desarrollo.
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Grasa
misteriosa. De los dos tipos de grasa que tienen los
humanos,
la grasa marrón, que quema la otra, ha guardado el secreto
de su origen hasta ahora, en que los científicos han hallado
que procede de los mismos precursores que el músculo.
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La
masa del protón. Un nuevo cálculo de
la masa
del protón ha permitido calcular con más
exactitud la fuerza fuerte que une los quarks, las
partículas elementales que forman el protón.
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Secuencias
genéticas. Hay cosas que bajan de precio, como
las técnicas de secuenciación
genética, y el resultado es que este año se han
conocido borradores completos del genoma (mitocondrial o nuclear) de
especies extinguidas como el oso de las cavernas, el hombre de
neandertal y el mamut. Se esperan muchos más para 2009,
horizonte en el que se otean descubrimientos importantes en las
áreas de genómica de plantas, la
física de partículas, la lucha contra el cambio
climático, la materia oscura y la definición
genética de las especies.