Por primera vez, científicos del INSERM, el
centro público francés dedicado a la
investigación en salud y biomedicina, han comprobado que el
fluido amniótico (el líquido protector que rodea
al embrión) puede ser una potencial nueva fuente de
células madre para aplicaciones terapéuticas. El
estudio ha sido publicado en la edición digital de la
revista Blood (doi:10.1182/blood-2008-10-182105),
que edita la Sociedad Americana de Hematología.
En palabras de la Dra. Marina Cavazzano-Calvo, “a
partir de las observaciones realizadas por otros
científicos, nuestra investigación
evaluó si las células madre podrían
ser encontradas en el líquido amniótico. Tuvimos
en cuenta la capacidad de esas células para formar nuevas
células sanguíneas tanto dentro como fuera del
cuerpo, y también comparamos sus características
con otras fuentes ya explotadas de células madre”.
Y la respuesta, según la Dra. Isabelle
André-Schmutz, “fue un rotundo
‘sí’: las células madre
pudieron ser aisladas en el fluido amniótico y resultan una
nueva fuente de células madre que puede ser potencialmente
utilizada para tratar una amplia variedad de enfermedades
humanas”.
Para realizar el estudio, el fluido amniótico fue
recogido de ratones hembra preñadas entre 9 y 19
días después del apareamiento. Por su parte, el
fluido amniótico humano fue igualmente recogido durante
procedimientos rutinarios (amniocentesis) de donantes voluntarias entre
la semana 7 y 35 del embarazo.
Las células de fluido amniótico
resultaron tener marcadores similares a las de las células
madre de la médula espinal, y esos marcadores resultaron ser
indicativos de células progenitoras, que tienen la capacidad
de diferenciarse en otros tipos de células. In
vitro, tanto las células amnióticas de
ratones como de humanos fueron capaces de generar líneas
celulares sanguíneas.
Así, los investigadores también
quisieron hacer pruebas in vivo, para lo cual
ratones adultos fueron irradiados para destruir su capacidad de
producir células de sangre y, posteriormente, recibir una
inyección de células de fluido
amniótico, que consiguieron restaurar la
producción de células sanguíneas.