Los científicos de la Universidad de Maryland establecen claramente el receptor dominante de la enfermedad celiaca

15 de Agosto de 2008


Un estudio realizado por investigadores del Centro para la Investigación Celíaca de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland contesta a una pregunta fundamental referente a la causa de la enfermedad celiaca y, posiblemente, a otras enfermedades autoinmunes, tales como la diabetes de tipo I y a la esclerosis múltiple.

La gente con enfermedad celiaca no debe comer los alimentos que contienen el gluten, una proteína encontrada en el trigo. El gluten activa la respuesta autoinmune por la cual el sistema inmune ataca al propio cuerpo, lo que conlleva graves problemas de salud.

El nuevo estudio, publicado en la revista Gastroenterology del mes de julio de este año, identifica el receptor dominante del gluten en el intestino que abre la entrada por la cual el gluten se incorpora al cuerpo y acciona una respuesta inmune en pacientes celíacos.

El receptor, llamado CXCR3, es crítico durante el inicio de la respuesta inmune. Su localización podría ayudar al tratamiento de la enfermedad celíaca de forma más efectiva, según Alessio Fasano, profesor de la pediatría, de Medicina y Fisiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland y director médico del centro para la investigación celíaca.

"Ésta es una pregunta científica que nunca había sido contestada," dice Fasano. "No es sólo significativa para la ciencia básica de problemas autoinmunes como la enfermedad celiaca, sino que lo es también para terapéuticas futuras. Esto abre un nuevo paradigma científico en el estudio de la inmunidad."

Hay tres componentes claves de enfermedad celiaca, según Fasano
Uno son los genes, y los investigadores ya han identificado un gran número de genes que parecen comunes entre pacientes celíacos, pero ninguno se encuentra en todos los pacientes de forma constante.

El segundo es el disparador ambiental que es el que lleva al ataque autoinmune. Los disparadores han seguido siendo evasivos en todas las enfermedades autoinmunes excepto en la enfermedad celiaca, en la cual el gluten es el disparador indiscutible.

El tercer componente, la solución de continuidad en el intestino, en donde la barrera intestinal es bastante permeable, lo que permite al antígeno que ataca, en este caso que alcance al gluten.

Los investigadores en el centro para la investigación celíaca encontraron la gliadina, el componente del gluten problemático para los pacientes celiacos, se pega al receptor llamado CXCR3.

Esta interacción entre la gliadina y CXCR3 libera una proteína humana llamada zonulin, que abre la barrera intestinal para hacerla más permeable. En pacientes sanos, este efecto es temporal, pero en pacientes celíacos, el efecto es a largo plazo, y los resultados pueden ser devastadores.

Los resultados pueden ser también significativos para otras enfermedades autoinmunes, dice Fasano. El mismo proceso puede ser que ocurra en pacientes con diabetes tipo I y en la esclerosis múltiple, en la que los intestinos son la puerta de entrada o el camino a través del cual los antígenos que atacan a éstos y otros desórdenes autoinmunes entran en el cuerpo, según explica.

"Por primera vez, tenemos evidencia de cómo el antígeno foráneo accede al cuerpo, causando la respuesta autoinmune," puntualiza Fasano. "El estudio adicional es necesario, pero éste podría permitir que intervengamos antes de que el zonulin se libere o se active, previniendo así la respuesta inmune."




Fuente: http://www.oea.umaryland.edu/communications/news?ViewStatus=FullArticle&articleDetail=4355&homepage=1
Versión española: Rita Puentes