Las células madre producen moléculas que curan

Defectos de
nacimiento podrían evitarse al inyectar una proteína procedente de
células madre
Helen Pearson
La administración de una inyección de células madre
embrionarias, en ratas hembra, salvó la camada de un problema cardiaco
mortal. El resultado parece indicar que algún día se podría utilizar
ciertas proteínas de las células madre para reparar fetos defectuosos
en la matriz o incluso tratar enfermedades de adultos.
En New York, en el Memorial Sloan-Ketterong Cancer Center, el investigador Robert Benezra y colaboradores estudiaron el caso de unas ratas que carecían de las copias de tres genes, cuya progenie moría normalmente antes del parto a causa de graves defectos del corazón.
Antes que las madres engendrasen de nuevo, los científicos inocularon en sus estómagos un grupo de células madre extraídas de embriones sanos de rata. Más adelante, cuando las hembras quedaron embarazadas, alguna de las crías sobrevivió durante dos días después del parto y su fallo en el corazón se había reducido en gran medida, según expone el equipo de trabajo en la revista Science.
El científico Kenneth Chien, que
estudia enfermedades del corazón en la Universidad de San Diego,
comentó que se trata de un resultado sorprendente. Al parecer las
células madre habrían soltado en la corriente sanguínea de las madres
algún tipo de sustancia para reparar el corazón, que habría atravesado
la placenta y habría llegado a las crías, directamente a las células
del corazón para que se desarrollasen sanas.
Benezra y su equipo ha puesto de manifiesto que la sustancia que sana es una proteína denominada IGF-1 (factor de crecimiento 1 del tipo insulina). También identificaron una segunda molécula reparadora fabricada por las células madre embrionarias, llamada WNT5a. Esta molécula no viaja tan lejos en el organismo como la IGF-1 y los investigadores ignoran si alcanzó al embrión en el experimento.
El equipo de investigación demostró
que ambas moléculas juntas disponen de la capacidad para restablecer
por completo el defecto de crecimiento del corazón de estos animales.
Inocularon 15 células madre embrionarias sanas, que producían IGF-1 y
WNT5a en el embrión. Las crías resultantes fueron casi normales.
Curación a través del cuerpo
Esta investigación inaugura un nuevo modo de contemplar la utilización de células madre embrionarias para tratar enfermedades del cuerpo humano. El científico Andre Terzic, que investiga las células madre para curar el corazón, de la Clínica Mayo de Rochester (Minnesota), declaró que "es una investigación muy importante".
Hasta ahora la mayoría de biólogos ha puesto la esperanza en el crecimiento de células madre embrionarias en un nuevo corazón, nervio o tejido muscular, para trasplantarlo al organismo. Sin embargo, se desconoce el mecanismo preciso que 'convence' a las células madre a formar determinados tejidos, y se teme que las células madre trasplantadas a seres humanos podrían empezar a dividirse sin control y formar tumores.
Este trabajo es uno de los primeros que demuestra que las células madre elaboran proteínas que pueden viajar a través del organismo y curar células defectuosas donde haga falta. Se supone que los médicos podrían inocular estas proteínas, o bien 'copiar' sus efectos con fármacos, y así no sería preciso inocular células madre.
La investigación dista mucho de aplicarse a las terapias del ser humano. Los investigadores tienen en perspectiva experimentar y comprobar si estas proteínas, u otras producidas por células madre embrionarias, pueden curar un abanico de otros defectos congénitos del corazón, del cerebro o de otros órganos.
Si así fuese, surge la posibilidad de evitar o tratar algunos defectos de los fetos humanos, si se diagnostican en una fase temprana. Por ejemplo, las madres podrían aumentar los niveles de IGF-1 mediante cambios en la dieta o tomando un fármaco, del mismo modo que las mujeres embarazadas, hoy en día, pueden rebajar el riesgo de que su hijo tenga un defecto en la espina dorsal si toma complementos de ácido fólico.
Cabe también la posibilidad de
administrar IGF-1, o bien otras proteínas producidas por las células
madre embrionarias, a los pacientes que han sufrido un ataque al
corazón para facilitar la reparación del tejido cardiaco lesionado. De
todos modos, Craig Basson, que forma parte de este equipo de
científicos, experto en biología del corazón, del Weill Medical College
(Cornell University, New York), declara que el tratamiento de pacientes
"es muy especulativo en este momento".
Fuente: http://www.nature.com/news/2004/041004/full/041004-15.html
Published online:
07 October 2004; | doi:10.1038/news041004-15
© Fraidenraich D., et al. Science, 306. 247 - 252 (2004).
© Versión
española: Lluís Compte, 12 Octubre 2004