Patricia Morén. BarcelonaUn grupo de cinco genes predicen la buena respuesta al
tratamiento con interferón beta en esclerosis
múltiple (EM), según el primer estudio que
analiza la sensibilidad a este fármaco por medio de la
farmacogenómica. El trabajo, que se publica en Archives of
Neurology, tiene el sello de la recién creada Red
Española de Esclerosis Múltiple (REEM), ya que ha
involucrado a varios grupos de investigación
españoles integrados en ella, junto al equipo de Jorge R.
Oksenberg, de la Universidad
de California en San Francisco.
La REEM, que está coordinada por Pablo Villoslada, de la Clínica
Universitaria de Navarra, ha celebrado su primera
reunión en el Hospital del Valle de Hebrón, de
Barcelona, con el estudio en Archives of Neurology como carta de
presentación.
No obstante, este trabajo ha tenido como precursor -o
embrión de las actividades de la REEM- otro trabajo
publicado en PLoS Biology efectuado
también en colaboración con la misma Universidad
de California, y por dos grupos -de Barcelona y de Pamplonaque ahora
están integrados en la red.
Ese trabajo anterior permitió identificar genes con una
capacidad de predicción de la respuesta al tratamiento con
interferón beta en esclerosis múltiple con un 80
por ciento de precisión, ha sintetizado Xavier
Montalbán, director del Centro de Esclerosis
Múltiple (CEM-Cat) y anfitrión de la
reunión de la REEM.
El estudio que recoge Archives of Neurology es una continuidad de
aquél y el primero que en esclerosis múltiple ha
recurrido a la tecnología de análisis de los
polimorfismos de un solo nucleótido (SNP) para rastrear el
genoma completo e identificar qué genes están
implicados en una buena respuesta al interferón beta.
Cabe recordar que en torno al 50 por ciento de los pacientes de EM no
responden a interferón beta, con el agravante de que este
tratamiento es caro y tiene importantes efectos secundarios, ha
comentado Montalbán. Además, mientras estos
pacientes permanecen tratados con interferón beta sin
obtener una respuesta favorable, se pierden entre uno y dos
años que son vitales para la evolución posterior
de la enfermedad y en los que se podrían aplicar otras
alternativas farmacológicas que actualmente están
disponibles, ha añadido Villoslada.
Por esta razón, es crucial identificar qué
pacientes van a responder adecuadamente a interferón y
cuáles no, así como aquéllos que
pueden sufrir efectos secundarios graves.
El estudio publicado ahora se ha efectuado en una muestra de 206
pacientes con EM reclutados en España y algún
caso en Toulouse (Francia), y que fueron objeto de un seguimiento
prospectivo durante dos años. El genotipado se
efectuó en la Universidad de California.
Canales iónicos
Tras los dos años de seguimiento y los análisis
de farmacogenómica citados, se detectó un grupo
de cinco genes que son predictores de una buena respuesta en pacientes
con EM, han informado Villoslada y Montalbán.
Según las conclusiones del estudio, estos genes claves se
asocian con los canales iónicos y las vías de
transducción de señales. Y también
sugiere que las variantes genéticas en los genes
proteoglicanos del heparan sulfato podrían tener
interés clínico en EM como predictores de la
respuesta a la terapia.
(Arch. Neurol. 2008; 65 (3): (doi: 10.1001/archneurol.2008.47).
La Reem busca más fármacos y
marcadores
La Red Española de Esclerosis Múltiple (REEM)
nace con la intención de aprovechar la realidad
española en la investigación de la esclerosis
múltiple (EM), donde han surgido grupos de excelencia, a
pesar de la escasez de recursos, a juicio de Xavier
Montalbán.
Previamente ya existía una red de neurología,
aunque la investigación en EM y neuroinmunología
no se encontraba lo bastante desarrollada.
De hecho, se espera que la REEM permita potenciarla, se
fragüen más sinergias, crezca la
producción científica y que el resultado de todo
ello sea lograr un mejor manejo de la EM a largo plazo, ha explicado su
coordinador, Pablo Villoslada. Las principales metas
científicas de la REEM son identificar nuevos
fármacos para tratar la enfermedad y nuevos marcadores
subrogados para predecir la respuesta a priori al tratamiento de la EM,
a fin de hallar terapias a la medida.
Para este año 2008 la REEM dispone de un presupuesto de 574.000 euros anuales que financia el Instituto de Salud Carlos III, y los siguientes recursos humanos: crece grupos de investigación, siete grupos clínicos asistenciales, doce grupos colaboradores y un comité asesor externo, y prevé colaborar con otras redes de EM. Entre sus miembros hay profesionales de distinto perfil, como neurólogos especializados en EM, biólogos, genetistas, físicos y químicos.