| DM. Nueva York |
El equipo de Cory Teuscher, de Departamento de Medicina de la Universidad de Vermont, ha demostrado que el cromosoma Y puede influir en la progresión de la esclerosis múltiple. Existen numerosos factores implicados, como el efecto del origen de los progenitores, es decir, de dónde provienen los genes que contribuyen a la aparición de la esclerosis múltiple en la edad adulta.
El citado grupo, cuyo trabajo se publica hoy en la edición electrónica de Proceedings of the National Academy of Sciences, ha examinado las influencias de los progenitores en un modelo murino de esclerosis múltiple, denominado ecefalomielitis alérgica experimental. Han cruzado y examinado varias cepas de animales resistentes y susceptibles a la enfermedad durante varias generaciones y han encontrado en algunos casos susceptibilidad en ratones hembras y machos asociados con el cromosoma Y.
Las hembras resistentes tendían a nacer en camadas con una mayor proporción de machos. Desde que se sabe que el cromosoma Y no influye directamente en la biología femenina, los resultados del trabajo sugieren que las hembras pueden tener una influencia indirecta por la exposición a altas concentraciones de hormonas masculinas durante el desarrollo embrionariao que provienen de los fetos adyacentes durante el desarrollo.
Resultados
Los resultados del
trabajo pueden ser relevantes cuando se considera el riesgo de
enfermedades entre gemelos o partos múltiples.
Los últimos estudios en gemelos apuntan al efecto materno del origen de los progenitores en esclerosis múltiple. El riesgo de un gemelo que sólo comparte madre es similar al de los que tienen el mismo padre y madre, lo que sugiere que el efecto de los progenitores puede ser el mayor componente familiar en el riesgo de tener la enfermedad.
No obstante, los estudios en gemelos y en mellizos indican que el entorno gestacional y el neonatal influyen en el riesgo de desarrollar esclerosis múltiple en la edad adulta y esos efectos están mediados por la madre.
Fuente: http://www.diariomedico.com/edicion/diario_medico/especialidades/neurologia/es/desarrollo/648934.html