15 Diciembre 2008

Una herramienta quirúrgica diseñada y construida en Halifax se está utilizando para ayudar a la gente de Nova Scotia con problemas neurológicos y podría convertirse en el patrón oro en todo el mundo, dice el jefe del centro de la reparación del cerebro.
El Dr. Ivar Mendez mostró el instrumento, llamado el inyector de Halifax, en el Queen Elizabeth II Health Sciences Centre la semana pasada.
El dispositivo se puede programar por una pantalla táctil para poner cantidades exactas de células madre en áreas muy específicas en la parte profunda del cerebro.
"Éste es el instrumento que va a permitir que todos los neurocirujanos reparen el cerebro en el futuro usando la restauración celular", dijo el Dr. Mendez. "Están listos para cuando llege el momento de usar trasplantes de células madre y para usos más amplios, la idea es que cada sala de operaciones en todo el mundo tenga el Injector Halifax."
El Brain Repair Centre ha iniciado ya una técnica para trasplantar las células madre en el cerebro para tratar la enfermedad de Parkinson. El vídeo de un paciente antes y cinco años después de un trasplante demuestra una transformación impresionante: El hombre recuperó el control de las manos y podía caminar normalmente.
Los exámenes del tejido cerebral en pacientes han hecho que el tratamiento también demuestra que las células madre crean nuevas las neuronas para producir dopamina y para restaurar las conexiones que se perdieron como resultado del Parkinson, dijo el Dr. Mendez.
Pero sin un dispositivo automatizado como el inyector es difícil proporcionar el número exacto de células a las áreas precisas. Un cirujano tiene que ajustar manualmente los mecanismos que conducen la aguja en el cerebro, dijo.
"Hemos
tenido que
construir un instrumento que permita hacer esto, porque no hay nada
disponible actualmente", dijo el Dr. Mendez. "Para poder
poner la cantidad correcta de células en el área
correcta sin dañar del cerebro, y dar seguridad es por lo
que hemos creado el Injector Halifax."
El dispositivo incluye un marco que se ajusta a la cabeza del paciente y sostiene de forma precisa el sistema de inyección y los micro-motores que lo guían. El mecanismo está conectado a una computadora con la cual el cirujano puede programar exactamente cómo debe entrar la aguja, a qué profundidad, cuántos depósitos de células madre, y dónde, y el volumen de los depósitos en micro-litros.
Cada procedimiento se practica y se proyecta de antemano con realidad virtual.
Una vez se prepara al paciente para la cirugía, la inyección se inyecta con un toque en una pantalla.
El Dr. Mendez dijo que la colocación exacta de las células es de vital importancia, y dar a los cirujanos este nivel de control es un logro muy importante.
El inyector ha sido desarrollado durante por lo menos tres años, incluyendo la máquina y los componentes, todo realizado en Halifax.
Hay planes para probar el instrumento en cinco universidades distintas en el Reino Unido, Suecia, Alemania y los Estados Unidos.
El Dr. Mendez dijo que las compañías médicas de tecnología están interesadas en la adquisición de los derechos de patente del dispositivo, y los cirujanos preguntan sobre su posible uso en otras áreas del cuerpo.
El Dr. Murray Hong, parte del equipo de diseño junto con Ron Hill, Luis Bustamente y otros, dijo que el inyector también tiene el potencial para inyectar medicación, genes u otros compuestos que necesiten dosis exactas para un tratamiento.
Source: The Chronical Herald.ca © 2008 The Halifax Herald Limited (15/12/08)
Fuente: http://thechronicleherald.ca/Metro/1096088.html
Traducción al español: Rita Puentes