| ¿Cómo puede influir el medio ambiente en la esclerosis
múltiple
(EM)? Científicos del Instituto de Neurobiología Max Planck, en Munich
(Alemania), están tratando de encontrar la relación. Parten de la
siguiente afirmación: el medio ambiente influye en la dieta de los
individuos y tanto lo que nos rodea como lo que comemos conforman la
flora intestinal bacteriana. La investigación, coordinada por H.
Wekerle, director del instituto alemán, ha sido destacada como uno de
los puntos candentes del V Congreso del Comité Europeo para el
Tratamiento y la Investigación de la Esclerosis Múltiple (Ectrims, en
sus siglas en inglés), celebrado en Amsterdam (Holanda), según Celia
Oreja-Guevara, del Hospital La Paz, de Madrid, y coordinadora del Grupo
de Enfermedades Desmielinizantes de la Sociedad Española de Neurología.
El trabajo ha consistido en la modificación genética del modelo de la esclerosis múltiple en ratas, la encefalomielitis alérgica experimental (EAE), evitando que tuvieran flora intestinal. Con el objetivo de comprobar la influencia de factores ambientales como el clima, enviaron estas ratas a distintos países, dándoles comida típica de cada sitio, y llegaron a la conclusión de que cada rata desarrollaba una flora intestinal distinta, descubriendo además que en algunos sitios las ratas se recuperaban más fácilmente de la EAE. A partir de ahí, se están desarrollando ensayos clínicos probando dos antibióticos, entre los que se encuentra la vancomicina, para comprobar si tratando a los pacientes con estos fármacos mejoraría la enfermedad. "Aunque de momento hay pocos resultados, es una investigación importante y, si se justifica, probablemente, aparte de tratar la enfermedad con inmunomoduladores, la trataríamos también con antibióticos", comenta Oreja-Guevara.
Tratamientos futuros El tercer tratamiento oral será el BG12, que reduce los brotes en un 50 por ciento y se trata de un fármaco derivado del arsenal terapéutico empleado en la psoriasis, por lo que tendrá que administrarse tres veces al día. Según explica la especialista, a veces tiene efectos gastrointestinales y hay pacientes que al principio no lo toleran. Además, está en marcha el desarrollo de BAF, de Novartis, que pretende alcanzar la eficacia de fingolimod pero con menos efectos secundarios. La mejora de la calidad de vida para los pacientes aportada por los nuevos tratamientos orales es un elemento destacable: "Los pacientes están cansados de tener que pincharse y siempre están deseando que llegue el primer tratamiento oral; es un antes y un después".
Sintomatología Otras investigaciones van en una línea que ya se conocía: la importancia de la vitamina D en el desarrollo de la enfermedad. "Sigue habiendo estudios en los que se demuestra que en los países en que hay más sol, y por lo tanto más vitamina D, hay menos posibilidades de tener esclerosis múltiple". También se ha destacado el uso de la tomografía de coherencia óptica para ver la correlación entre el daño del nervio óptico y de la atrofia cerebral de los pacientes. Origen: Diario Médico - 26-10-2011 |