“El éxtasis nació como un quitahambre”

Entrevista a: RAFAEL BORRÀS, VOCAL DE DROGODEPENDENCIA DEL C. DE FARMACÈUTICS

Tengo 33 años. Nací en Badalona (Barcelona). Soy vocal de drogodependencias y sida del Col·legi de Farmacèutics (Colegio de Farmacéuticos) de Barcelona. Casado. Soy el autor del primer prospecto para uso terapéutico del cannabis publicado en España. Creo en un Dios que acepta la utilización del preservativo. Aún no se ha inventado ninguna droga que dé placer sin causar daño

© La Vanguardia - 31/12/2003, por Lluís Amiguet
Adaptación: Lluís Compte


-Si el cannabis no es legal...

–No.

–¿Por qué el Col·legi de Farmacèutics publica un prospecto sobre cómo usarlo?

–Porque si algunos enfermos lo utilizan para que les alivie síntomas que otros medicamentos no consiguen combatir, nuestro afán de servicio nos exige aconsejarles en su uso.

–Veamos ese prospecto del cannabis como si fuera el de la aspirina.

–Antes precisemos que existen muchos ensayos sobre la sustancia, pero yo he partido de la información del Ministerio de Sanidad holandés...

–¿Y aquí también sirve?

–No con precisión, puesto que en Holanda el cannabis es cultivado y sometido al control del laboratorio. Aquí, los enfermos lo obtienen de plantaciones clandestinas y en variedades diversas, lo que hace muy difícil regular su posología.

–¿Qué recomienda entonces?

–Posología aproximativa. Escalar las tomas desde dosis mínimas hasta obtener los resultados deseados...

–De acuerdo. Indicaciones...

–Antihemético: es eficaz contra las náuseas y vómitos producidos por la quimioterapia y los antirretrovirales. Es un estimulante del apetito y un analgésico contra determinados tipos de dolor.

–¿No era bueno contra el Parkinson?

–Tras ensayos aún sin confirmar, algunos equipos afirman haber observado mejorías en trastornos de los neurotransmisores, incluso mencionan el Parkinson. Pero no se puede garantizar su efectividad.

–Contraindicaciones.

–No indicado en pacientes con trastornos emocionales, psicosis y, en general, cualquier enfermedad que haya requerido tratamiento psiquiátrico. Es desaconsejable cuando existen cardiopatías puesto que produce taquicardias y tampoco es recomendable cuando el enfermo padece trastornos circulatorios.

–¿Por qué?

–Porque es hipotensor: altera la tensión. Y es importante alertar sobre los riesgos de la conducción bajo sus efectos.

–Imagino.

–El cannabis inhalado o fumado inhabilita para la conducción al menos dos horas y media después de ser administrado y, si es ingerido, al menos cuatro horas.

–¿En pastillas?

–En cápsulas o solubilizado en un compuesto graso o en inhalador.

–¿Liposolución?

–No es hidrosoluble como una manzanilla, así que no puede tomarse como una infusión cualquiera. En cambio sí es liposoluble, se disuelve en grasas, por lo que puede ingerirse disuelto en mantequillas o leche entera.

–Interacciones.

–Los cannabinoides y el THC pueden variar la biodisponibilidad de las familias de antidepresivos como los inhibidores de la recaptación de serotonina o los triádicos y benzodiacepinas. Es decir, que o potencia o disminuye sus efectos. Por ejemplo, el cannabis potencia los antidepresivos de la familia Prozac. Y ahora mismo no soy exhaustivo en esta relación de interacciones...

–Efectos secundarios...

–Puede provocar crisis de pánico, angustia, paranoias...

–¿Tanto?

–...Son reversibles, pero la primera toma nunca debiera hacerse en solitario. También causa sequedad de boca o alteraciones del equilibrio y la percepción, hilaridad...

–¿No tiene efectos gratificantes?

–Hablamos del uso terapéutico, pero se han descrito: relajación, empatía, hiperestesia (potenciación de los sentidos) hasta, según la dosis, psicodelia o alteración de percepciones y estados de conciencia.

–¿Y el uso recreativo?

–No era nuestra intención entrar en ese terreno.

–La información jamás causa daño.

–Sirva pues para advertir al consumidor recreativo que el cannabis puede causarle reacciones adversas como, siempre dependiendo de las dosis y la frecuencia, problemas de memoria y tendencia al aislamiento.

–¿En las farmacias hay alguna droga que proporcione placer sin causar perjuicio?

–Si usted la inventa será millonario, pero, hoy por hoy, toda droga, empezando por las legales, el alcohol y el tabaco, si proporciona un placer se cobra un precio.

–Supongo que a las farmacias siguen acudiendo buscadores de emociones...

–Recuerdo la crisis que tuvimos con la ketamina. Por algún motivo trascendió que era una potente alteradora de conciencia y nos bombardeaban con peticiones cuando en realidad es peligrosísima.

–¿Coca?

–Como todas las drogas recreativas, incluido el hachís, más que la adictividad de la sustancia en sí, en la coca debemos hablar de la experiencia, que es muy adictiva.

–Dependerá de la sustancia, ¿no?

–Me refiero a la ceremonia y la cultura que acompañan al consumo. Tanto la coca como el cannabis tienen una mística, el papelito, el mechero o la encerrona en el lavabo de la coca, que proporcionan contexto para un tipo de relación que “engancha” tanto como la propia sustancia.

–¿Pastillas, éxtasis?

–Es un ejemplo de cómo muchas sustancias experimentales de laboratorio acaban como drogas recreativas. El éxtasis se concibió en 1914 como un anorexígeno, en realidad se inventó como un quitahambre, pero los laboratorios se asustaron al comprobar sus peligrosos efectos secundarios.