29 de diciembre de
2004
DM. Nueva York
Una técnica identifica
regiones de control dentro del genoma
Investigadores
de la Universidad de Oregón, en Estados Unidos, han desarrollado
una técnica para identificar los elementos de control en el
genoma que guían la diferenciación celular y la
especialización funcional.
Los trabajos de
secuenciación del genoma humano culminados en 2003 apenas se
limitaron a sentar las bases para que posteriores análisis
comenzaran a descifrar el significado de los 3.000 millones de pares de
bases que componen el libro de la vida humana. Según ha
explicado Richard Goodman, de la Universidad de Oregón, en
Estados Unidos, "esta secuencia sólo nos ofrece una enorme
cantidad de letras que han de ser descodificadas para entender su
significado. Sabemos que el genoma humano se compone de unos 25.000
genes que codifican proteínas, aunque el conjunto de
instrucciones que regulan a estos genes sigue sin conocerse".
Conocer los elementos que regulan el genoma tiene una importancia
enorme en el estudio de enfermedades como el cáncer, ya que lo
que diferencia a las células sanas de las tumorales es el grupo
de genes que se activan o desactivan en ellas. "Se pensaba que estas
instrucciones o regiones reguladoras eran bastante más numerosas
que los genes, pero no estaba claro cómo identificarlas", ha
señalado Goodman, que ha participado en el desarrollo de una
técnica capaz de aislar un exhaustivo conjunto de regiones
reguladoras a lo largo de todo el genoma.
Factor de transcripción
El método, que se publica en el último número de
Cell, se basa en el análisis de la proteína CREB, un
molécula perteneciente al grupo de factores de
transcripción. Estas proteínas interaccionan con los
elementos de regulación del genoma, responsables del aumento o
la disminución de los niveles de expresión génica
en las células.
El complejo resultante de unir el ADN de una célula fue aislado
por los investigadores mediante un proceso denominado
inmunoprecipitacion. De este modo se podían identificar
etiquetas en el genoma formadas por cadenas de 21 nucleótidos.
"Gracias a esta técnica hemos identificado 6.300 regiones
reguladoras, muchas de las cuales nos sirven para marcar nuevos genes".
Utilidad en cáncer
El estudio coordinado por Richard Goodman ofrecerá pistas
importantes acerca del proceso a través del cual los factores de
transcripción regulan los patrones de expresión
génica complejos que guían la diferenciación y la
especialización celular.
En el laboratorio de Goodman ya se está aplicando la
técnica al estudio de un oncogén que se expresa cuando
una reorganización en los cromosomas genera un factor de
transcripción anormal. "Al disponer de un sistema capaz de
identificar el factor de transcripción y conocer sobre
qué dianas actúa, estamos mucho más cerca de
conocer el mecanismo a partir del cual este oncogén desencadena
la aparición del tumor".
Fuente: http://www.diariomedico.com/edicion/noticia/0,2458,576576,00.html