Diario Médico, 5
Abril 2004
Ciertas proteínas generan
anticuerpos que parecen implicados en el desarrollo de la esclerosis
múltiple
Referencia
Bibliográfica:
El trabajo
desarrollado por un equipo investigador de Hospital Ramón y
Cajal de Madrid ha conseguido demostrar un mecanismo que
explicaría la causa de esta falta de producción de nuevos
oligodendrocitos. La causa estaría en un ataque autoinmune sobre
las células precursoras de oligodendrocitos (las células
que dan origen a los oligodendrocitos). Estos investigadores han
encontrado que los pacientes con EM tienen anticuerpos frente a una
proteína, denominada Hsp90, la cual también han
demostrado, es específicamente expresada por las células
precursoras de oligodendrocitos en su membrana celular.
Un equipo de investigadores del
Hospital Ramón y Cajal de Madrid, ha encontrado en los pacientes
de esclerosis múltiple anticuerpos frente a la proteína
Hsp90, los cuales pueden ser claves para el progreso de la enfermedad.
El equipo investigador ha identificado esta proteína en las
denominadas células precursoras de oligodendrocitos y este
hallazgo puede desempeñar un papel esencial en la esclerosis
múltiple.
La esclerosis múltiple (EM)
es una enfermedad desmielinizante del sistema nervioso central y una de
las causas más comunes de discapacidad neurológica en
adultos jóvenes. Esta enfermedad se caracteriza por la
activación del sistema inmunológico por causas
desconocidas, produciendo una pérdida de mielina en el sistema
nervioso central y un déficit neurológico.
El curso clínico de la EM se
caracteriza por episodios de activación (brotes) del sistema
inmunológico en un proceso similar al de una infección
con ataque a la mielina, seguidos por periodos de recuperación
parcial de la función neurológica. Con la
aparición de nuevos brotes en la EM, el déficit
neurológico se va agravando con el paso del tiempo, provocando
pérdidas de la movilidad. Tras nuevos episodios inflamatorios se
desarrolla un proceso degenerativo con secuelas persistentes que en la
mayoría de los casos provoca una discapacidad permanente.
La aparición de la EM se
produce mayoritariamente entre los 20 y los 40 años y es
más frecuente en las mujeres que en los hombres con una
proporción de 2 a 1. La prevalencia de esta patología se
establece en España y países mediterráneos entre
50 y 70 casos por cien mil, mientras que esta prevalencia se eleva en
los países del norte de Europa y Norteamérica. En la
actualidad, los tratamientos con inmunomoduladores son la única
vía para reducir el avance de la EM y mejorar la calidad de vida
de los pacientes, aunque no detienen el progreso de la enfermedad.
Tradicionalmente las investigaciones
sobre EM se han centrado en la inflamación y la
desmielinización, identificadas como causas primarias de la
enfermedad. Así, la desmielinización crónica de
los axones conduciría a un bloqueo en la transmisión
nerviosa y una pérdida progresiva de la función neuronal.
Sin embargo, los últimos
estudios indican que la destrucción de la mielina o de las
células que la producen, los oligodendrocitos, no es causa
suficiente para ocasionar la desmielinización crónica que
se produce en esta enfermedad. El origen de esta
desmielinización en la EM estaría en la falta de
remielinización, es decir, en la falta de producción de
nuevos oligodendrocitos, que conduciría a la
desmielinización crónica y característica de esta
enfermedad.
El trabajo desarrollado por el
equipo investigador del Hospital Ramón y Cajal ha conseguido
demostrar un mecanismo que explicaría la falta de
producción de nuevos oligodendrocitos. La causa estaría
en un ataque autoinmune sobre las células precursoras de
oligodendrocitos (las células que dan origen a los
oligodendrocitos). Estos investigadores han descubierto que los
pacientes con EM tienen anticuerpos frente a una proteína,
denominada Hsp90 que, como también han demostrado en este
estudio, se expresa específicamente por las células
precursoras de oligodendrocitos en su membrana celular.
De este modo, los anticuerpos de
estos pacientes atacarían a sus propias células
precursoras de oligodendrocitos, induciendo la muerte de éstas e
impidiendo la remielinización de las fibras neuronales,
condenándolas a su neurodegeneración.
El trabajo, publicado en el
número de febrero de la prestigiosa revista FASEB Journal, con
el título Antibodies reactive to heat shock protein 90 induce
oligodendrocyte precursor cell death in culture. Implications for
demyelination in multiple sclerosis , abre al futuro un campo
inédito en el conocimiento de las causas de la enfermedad y en
su posible tratamiento permitiendo el posible diseño de
estrategias para neutralizar los anticuerpos.
Los autores del trabajo son Cristina
Cid, primer firmante del trabajo, Matilde Salinas y Alberto
Alcázar que ha dirigido la investigación, del Dpto. de
Investigación del Hospital Ramón y Cajal y en
colaboración con José C. Álvarez-Cermeño
del Servicio de Neurología del mismo hospital y con Emilio
Camafeita, del Centro Nacional de Biotecnología de Madrid.

Los anticuerpos frente a la Hsp90 influyen en la EM
La esclerosis
múltiple es una enfermedad mediada por la incapacidad para
remielinizar las fibras neuronales. Investigadores españoles han
identificado un nuevo mecanismo causante basado en la presencia de
anticuerpos frente a la proteína Hsp90, que conduciría a
la destrucción de las células productoras de la mielina.
La esclerosis múltiple (EM)
es una enfermedad desmielinizante del sistema nervioso central (SNC) y
una de las causas más comunes de incapacidad neurológica
en adultos jóvenes. La enfermedad se caracteriza por la
activación del sistema inmunológico por causa
desconocida, produciendo una desmielinización del SNC y un
déficit neurológico. Esta activación del sistema
inmunológico suele ir seguida en el tiempo por una
recuperación parcial de la función neurológica,
reparación estructural con gliosis postinflamatoria y
neurodegeneración. Esta secuencia de procesos implica un curso
clínico caracterizado por episodios de recuperación o
remisiones, seguidos en el tiempo por nuevos episodios inflamatorios
que suelen dejar secuelas persistentes, y con un progreso de la
enfermedad.
Tradicionalmente las
investigaciones sobre EM se han centrado en la inflamación y la
desmielinización, identificadas como causas primarias de la
enfermedad. Así, la desmielinización crónica de
los axones conduciría a un bloqueo en la transmisión
nerviosa y una pérdida progresiva de la función neuronal.
Sin embargo, los últimos estudios indican que la
destrucción de la mielina o de las células que la
producen, los oligodendrocitos, no es causa suficiente para ocasionar
la desmielinización crónica que se produce en esta
enfermedad. El origen de esta desmielinización en la EM
estaría en la falta de emielinización, es decir, en la
falta de producción de nuevos oligodendrocitos, que
conduciría a la desmielinización crónica y
característica de esta enfermedad.
El trabajo desarrollado por el
equipo investigador del Hospital Ramón y Cajal ha conseguido
demostrar un mecanismo que explicaría la falta de
producción de uevos oligodendrocitos. La causa estaría en
un ataque autoinmune sobre las células precursoras de
oligodendrocitos (las células que dan origen a los
oligodendrocitos). Estos investigadores han descubierto que los
pacientes con EM tienen anticuerpos frente a una proteína,
denominada Hsp90 que, como también han demostrado en este
estudio, se expresa específicamente por las células
precursoras de oligodendrocitos en su membrana celular.
De este modo, los anticuerpos de
estos pacientes atacarían a sus propias células
precursoras de oligodendrocitos, induciendo la muerte de éstas e
impidiendo la remielinización de las fibras neuronales, condenándolas a su
neurodegeneración.
El trabajo, publicado en el
número de febrero de la prestigiosa revista FASEB Journal, con el título
Antibodies reactive to heat shock protein 90 induce oligodendrocyte
precursor cell death in culture. Implications for demyelination in
multiple sclerosis, abre al futuro un campo inédito en el
conocimiento de las causas de la enfermedad y en su posible tratamiento
permitiendo el posible diseño de estrategias para neutralizar
los anticuerpos.
Los autores del trabajo son
Cristina Cid, primer firmante del trabajo, Matilde Salinas y Alberto
Alcázar que ha dirigido la investigación, del
Departamento de Investigación del Hospital Ramón y Cajal
y en colaboración con José C.
Álvarez-Cermeño del Servicio de Neurología del
mismo hospital y con Emilio Camafeita, del Centro Nacional de
Biotecnología de Madrid.
Foto: Alberto Alcázar