Neurología
La RM tiene una especificidad del 90% en esclerosis múltiple
El
diagnóstico de la
esclerosis múltiple se simplifica a partir de datos de
estudios recientes que indican que la resonancia magnética
(RM) alcanza el 90 por ciento de especificidad en determinado grupo de
pacientes. Con este hallazgo se actualizarán los criterios
de McDonald.
Sonia Moreno 12/12/2007
La esclerosis múltiple
(EM) en España ha pasado en los últimos diez
años de tener una presencia no muy alta a alcanzar tasas de
prevalencia de 100 afectados por 100.000 habitantes, lo que
sitúa en 40.000 el número de pacientes con la
enfermedad neurológica.
El aumento en la incidencia se atribuye a un incremento real de los
casos y a una mejora en el diagnóstico.
Rafael Arroyo, jefe de la Unidad de Esclerosis Múltiple del
Hospital Clínico San Carlos, en Madrid, reconoce que existe
la constancia entre los especialistas de un incremento real de casos de
la enfermedad, aunque aún se desconocen las causas. Pero,
además, se diagnostica mejor y antes la enfermedad: "El reto
más importante del diagnóstico es hacerlo antes y
con más seguridad, porque se ha demostrado que el
tratamiento precoz controla mejor las consecuencias de la enfermedad.
Para ello, se han actualizado los criterios diagnósticos".
De hecho, los denominados criterios McDonald, establecidos en abril de
2001 por el Panel Internacional para el Diagnóstico de la
EM, que dirigía Ian McDonald, del Instituto
Neurológico de Londres, ya han vivido alguna
revisión.
En el Simposio Internacional Avances en el tratamiento de la esclerosis
múltiple, organizado por la Fundación
Ramón Areces y la Fundación Esclerosis
Múltiple, y que se celebró ayer en Madrid, se han
expuesto nuevos datos de interés para futuras
actualizaciones.
Rafael Arroyo, uno de los coordinadores del simposio, junto con Xavier
Montalban, director del Centro de Esclerosis Múltiple de
Cataluña, han destacado que estos nuevos datos apuntan a un
peso mayor de la resonancia magnética (RM) en el
diagnóstico.
Tal como ha explicado Montalban, "en estudios realizados en varios
centros, pero sobre todo en el Hospital Vall d'Hebron, de
Barcelona, se demuestra que la utilización de una simple
resonancia magnética de entrada tiene una especificidad muy
elevada en el diagnóstico de la EM (superior al 90 por
ciento), si bien es cierto que la sensibilidad es del 45 por ciento".
Estos resultados, aceptados ya para su publicación en una
revista científica y que se incluirán en la
próxima actualización de los criterios de
McDonald, implican que un 45 por ciento de los pacientes con un primer
episodio de EM se pueden beneficiar de un diagnóstico seguro
en más del 90 por ciento.
En cuanto al tratamiento de la EM, se investigan diversos
fármacos: "Con los anticuerpos monoclonales ahora podemos
actuar de forma muy selectiva sobre moléculas concretas
implicadas en la enfermedad, y con ellos estamos logrando un porcentaje
de respuesta significativo: prácticamente erradicamos el
fenómeno inflamatorio", ha añadido Montalban.
La vía de administración es otro aspecto clave en
el desarrollo de nuevas terapias. En el simposio, Giancarlo Comi, del
Instituto de Neurología Experimental Vita-Salute San Rafaele
(Italia), ha revisado las cinco moléculas orales
-cladribina, fingolimod, fumarato, teriflunomida y laquinimod-
más prometedoras dirigidas al sistema
inmunológico, y aún en estudios de fase III; en
estos trabajos, y desde su diseño, están
participando diversos centros españoles -entre ellos, el
Clínico de Madrid y el Vall d'Hebron de
Barcelona-, síntoma del buen momento que atraviesa la
investigación sobre EM en nuestro país.
Terapias ilusionantes
Al igual que ocurre con otras enfermedades, la terapia celular y la
terapia genética están presentes en la
investigación básica de nuevos abordajes. "En
modelos experimentales se está estudiando la
utilización de linfocitos del propio paciente que se
sensibilizan con determinados antígenos
específicos de la enfermedad y luego se reintroducen en el
sistema inmune para producir tolerancia", ha afirmado Xavier Montalban.
Otra estrategia consiste en emplear vectores retrovirales con los que
se incorpora un determinado antígeno, o incluso varios, en
el linfocito para luego reintroducir la célula en la
circulación del timo y así generar tolerancia.
"Esperamos que el próximo año podamos dar el
salto al ensayo clínico". Asimismo, la proteína
lingo 1, que de forma natural detiene el proceso de
remielinización del organismo, constituye una diana
terapéutica de interés, según los
efectos obtenidos al detener su acción por medio de
anticuerpos monoclonales.
Fuente: http://www.diariomedico.com/edicion/diario_medico/especialidades/neurologia/es/desarrollo/1067829.html