La infección parasitaria podría beneficiar al paciente con esclerosis múltiple
La infección causada por
parásitos o gérmenes podría beneficiar a los
pacientes con esclerosis múltiple (EM), al potenciar la
respuesta inmune, según un estudio que publica hoy Annals of
Neurology.
DM. Nueva York
18/01/2007
Además de la mejora del diagnóstico, el aumento de la
incidencia de enfermedades como la esclerosis múltiple en los
últimos años se atribuye a factores ambientales y, en
concreto, a un exceso de higiene que elimina el contacto con
gérmenes y parásitos.
Al igual que ocurre con los trastornos alérgicos, cuyo aumento
también se ha relacionado con esta hipótesis de la
higiene, la aparición de patología autoinmune
podría estar inversamente relacionada con la de las enfermedades
infecciosas. Un trabajo que se publica en el último
número de Annals of Neurology examina la relación entre
la infección parasitaria y la esclerosis múltiple.
Estudios previos habían mostrado que la infección
parasitaria puede influir en la progresión de las enfermedades
autoinmunes; indicaban que los pacientes infectados tenían
más disminuida la respuesta de sus linfocitos T, lo que
repercutía en la alteración inmune.
Comparación
Ahora, un trabajo dirigido por Jorge Correale y Mauricio Farez, del
Instituto de Investigaciones Neurológicas, Raúl Carrea,
en Buenos Aires, ha analizado a doce pacientes con esclerosis
múltiple que también estaban infectados, a otras doce
personas con la esclerosis sin infección y a doce sujetos sanos.
Los pacientes eran sometidos a una revisión neurológica
cada tres meses y cada seis se les hacía una resonancia
magnética; durante los últimos dieciocho meses del
trabajo se les efectuaron análisis inmunológicos. El
seguimiento medio de estos individuos alcanzó los 4,6
años.
Durante el estudio se produjeron tres brotes de la enfermedad en el
grupo de pacientes infectados, mientras que en el de no infectados se
registraron 56; en el grupo infectado también hubo una mayor
actividad supresora de citocinas, proteínas implicadas en la
enfermedad. Todo ello indica, según los autores, que la
respuesta autoinmune resultante de la infección puede revertir
la cascada inflamatoria de la esclerosis.
(Annals of Neurology 2007; DOI: 10.1002/21067).
Una nueva perspectiva
La hipótesis que propone el equipo argentino en Annals of
Neurology aporta una perspectiva diferente a otros estudios que asocian
infección con esclerosis múltiple. De hecho, los trabajos
en ese sentido indicaban que la infección por ciertos virus (el
más citado es el Epstein-Barr, de la familia de los herpesvirus)
podía contribuir a desencadenar la enfermedad
neurológica. Este estudio, no obstante, se ha centrado en las
infecciones parasitarias; puesto que los parásitos habitan en
sus hospedadores durante largos periodos de tiempo, antes de que brote
alguna alteración asociada, pueden generar moléculas que
desarrollen fuertes respuestas antiinflamatorias, lo que
contribuiría a detener la patología autoinmune.
Fuente: http://www.diariomedico.com/edicion/diario_medico/especialidades/neurologia/es/desarrollo/729376.html