13 de octubre
de 2004
Teresa del Pozo. Cádiz
Altas
dosis de interferón reducen la cifra de brotes en esclerosis
múltiple
El
suministro de altas dosis de interferón beta-1b mejora la
eficacia en el tratamiento de la esclerosis múltiple (EM) y
puede reducir la progresión de la enfermedad si se administra en
estadios precoces. Esta es una de las conclusiones del seminario La EM en el punto de mira: un abordaje
integral, patrocinado por la Fundación Schering
España.
Estudios
como Benefit o Beyond pretenden demostrar que niveles de
interferón beta mayores de los que se administran actualmente
son mejor tolerados y "permiten adaptar la dosis a la respuesta del
paciente y posiblemente reduzcan el control de los brotes",
apuntó Oscar Fernández, director del Instituto de
Neurociencias Clínicas del Hospital Carlos Haya, de
Málaga. "Administrar 66 microgramos de interferón a lo
largo de la semana podría llegar a reducir la cantidad de
citocinas proinflamatorias (Th1) en un 30 por ciento".
Los
resultados del estudio Champs, realizado durante el síndrome
clínico aislado -primer brote de EM- indican que, si se aumenta
la cantidad del fármaco a 30 microgramos, las Th1 disminuyen un
43 por ciento.
Según
José María Prieto, del Servicio de Neurología del
Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela, "este
aumento de la dosis, unido a un tratamiento con esterioides e
inmunosupresores, disminuye en un 55 por ciento la proliferación
de anticuerpos neutralizantes que el sistema inmune genera como
respuesta a la administración de interferón, y que
bloquean y neutralizan su acción".
Este
tipo de anticuerpos suele generarse durante los primeros brotes de la
esclerosis múltiple, no afectan a su progresión y suelen
negativizarse en un periodo de dos años.
Origen: http://www.diariomedico.com/edicion/noticia/0,2458,545584,00.html