1 Abril 2010
Una
de
las decisiones
con las que las personas diagnosticadas
de EM
tienen que lidiar
con cual (si hay alguna) de las terapias modificadoras de la enfermedad
es la
adecuada. Esta decisión resultará
aún más difícil cuando más
medicamentos se aprueben para tratar la EM
por la
FDA
(Food and Drug Administration). Actualmente el proceso está
basado en el
proceso de ensayo y error, con el resultado que las personas con EM
pueden
perder meses o años y mucho dinero en un tratamiento
que no es el mejor
para su dolencia en concreto. Esta semana, se anunciaron nuevos
resultados de investigación
que
podrían ayudar en esta
elección. Un equipo de colaboración de la
Universidad
de
Stanfford de Birmingham en Alabama y del Centro Médico
Universitario VU (Amsterdam)
estudió muestras de sangre de personas con EM que estaban a
punto de empezar un
tratamiento con interferón beta (IFN-beta). Los
investigadores habían observado
que los ratones con EAE que inducían cierto tipo de
células T (Th1) respondían
bien al IFN- beta, mientras que los ratones con EAE inducida por
células Th17
empeoraron con IFN-beta. Por lo tanto las muestras EM fueron analizadas
para
los niveles de IL-
17F,
una proteína producida por las células Th17. Las
muestras de los individuos
cuya EM no había respondido a IFN-beta tuvieron niveles
más elevados de pretratamiento
con IL-17F
que las muestras obtenidas de los sujetos que habías
respondido a IFN-beta. Así
pues, tal vez testar IL-17 proporcionará una guía
hacia el tratamiento con
IFN-beta o no. Sin embargo, se debe hacer constar que este estudio fue
extremadamente
pequeño (sólo se incluyeron 26 sujetos con EM).
Por lo que estos resultados
deben ser confirmados por un estudio más grande antes de
llevar a cabo
cualquier uso práctico. Si se confirman
estos resultados, sería
interesante repetir este estudio con personas con tratamiento de
Copaxone, para
ver si sería una alternativa útil para los
pacientes con la
EM productora de IL-17.
Traducción: S. R. Martín - Fundación GAEM