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MADRID 19 (EUROPA PRESS)
Una terapia desarrollada por investigadores del Hospital Infantil de
Boston (Estados Unidos) evita los daños nerviosos a largo plazo en
ratones con una enfermedad similar a la esclerosis múltiple humana. Las
conclusiones de su estudio se publican en la revista ´Neuroscience´.
Los científicos muestran en su investigación que el aumento de los
niveles de un componente del sistema nervioso, la nicotinamida adenina
dinucleótido (NAD) al aumentar su precursor la nicotinamida una forma
de vitamina B3 podría proteger a las personas con esclerosis múltiple
frente a la discapacidad grave a largo plazo.
Los expertos
explican que las terapias actuales contra la enfermedad se dirigen al
control de las recaídas pero algunos de los fármacos tienen graves
efectos secundarios y la mayoría de los pacientes entran en una fase
progresiva crónica para la que no existe tratamiento adecuado.
Los investigadores han utilizado un modelo de ratón de la enfermedad en
el que han descubierto que la nicotinamida podría proteger contra el
daño nervioso de esta fase crónica en la que se producen las
minusvalías más serias.
La esclerosis múltiple es un trastorno
en el que las fibras nerviosas o axones resultan dañados por la
inflamación, pierden su cubierta protectora de mielina y se degeneran.
Estos daños nerviosos impiden que se transmitan los impulsos nerviosos
y provocan síntomas como la fatiga, la dificultad para caminar, dolor,
espasticidad y cambios cognitivos y emocionales. Los tratamientos
existentes protegen frente a la inflamación y la pérdida de mielina
pero no evitan los daños a largo plazo en los axones.
A través
de sus experimentos los investigadores han mostrado que la nicotinamida
evitaba la degeneración de los axones de los animales no sólo
previniendo la inflamación y pérdida de mielina del axón sino también
protegiendo a éstos de su degeneración a largo plazo.
Los
ratones con encefalitis autoinmune experimental, una enfermedad similar
a la esclerosis múltiple humana, que recibieron a diario inyecciones de
nicotinamida bajo la piel mostraban un inicio retardado de la
discapacidad neurológica y la gravedad de su deterioro se redujo
durante al menos ocho semanas tras el tratamiento. A mayor dosis de
nicotinamida mayor era el efecto protector que ejercía en el ratón.
Los ratones con los déficits neurológicos de mayor alcance tenían los
niveles más reducidos de NAD en su médula espinal y aquellos con los
deterioros más suaves los niveles más elevados. Los ratones con los
niveles superiores de una enzima que convierte la nicotinamida en NAD,
conocidos como ratones Wlds respondieron mejor al tratamiento.
Además la nicotinamida redujo de forma significativa los déficits
neurológicos incluso cuando el tratamiento se retrasó hasta 10 días
después de inducir la enfermedad en los ratones lo que aumenta la
esperanza de que sea efectivo en las fases más avanzadas de la
esclerosis múltiple.
En otros experimentos los investigadores
demostraron que la nicotinamida funciona al aumentar los niveles de NAD
en la médula espinal y que los niveles de NAD disminuyen cuando los
axones degeneran. Los científicos llegaron a demostrar que proporcionar
NAD de forma directa también evitaba la degeneración de los axones.
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