El trabajo, coordinado por Giulio Alessandri, comprobó si un grupo de células denominadas células musculoesqueléticas satélite, que tienen la propiedad de regenerar las fibras musculares dañadas, podían diferenciarse en distintos tipos de células mesenquimales. Este tipo de células están directamente relacionadas con la formación del tejido conectivo, la masa ósea, el cartílago y los sistemas circulatorio y linfático.
Cultivos
Los investigadores tomaron distintas muestras de células musculares del brazo de doce pacientes que habían sido sometidos a cirugía arterial coronaria. Posteriormente, se realizaron diversos cultivos celulares y se transfirieron las células obtenidas a ratas en las que se había provocado una lesión en la médula ósea. Los resultados del estudio permitieron confirmar que las células eran capaces de organizar fibras musculoesqueléticas en las ratas tratadas. Además, el análisis exhaustivo del proceso de reparación reveló que estas células podían diferenciarse en neuronas y astrocitos, precursores de las células nerviosas.
"La estructura musculoesquelética humana en adultos incluye una gran población de células madre que también pueden generar un gran número de nuevas células del mismo linaje y células con propiedades neurogénicas. Asimismo, el músculo adulto puede convertirse en un elemento de gran importancia para el aislamiento de células madre con el fin de desarrollar nuevas terapias celulares que faciliten el abordaje de patologías miogénicas y neurogénicas", ha explicado.
* (Lancet 2004; 364: 1.872-83)