Rehabilitación en esclerosis
múltiple
Los enfermos con esclerosis múltiple demandan rehabilitación
integral
Cada ocho horas se diagnostica en España
un nuevo caso de esclerosis múltiple, la enfermedad neurológica
más frecuente entre los 20 y los 40 años. Con motivo de la
celebración del Día Nacional de la Esclerosis Múltiple,
los afectados destacan la importancia de seguir un tratamiento de rehabilitación
integral como medio para lograr una mejor calidad de vida.
La creación de Centros de Atención Especializada, en los que
las personas afectadas por esclerosis múltiple reciben un tratamiento
integral de manos de un equipo de profesionales multidisciplinar ha supuesto
un importante avance en el abordaje de esta enfermedad neurodegenerativa,
que afecta a 30.000 personas en nuestro país, según ha puesto
de manifiesto la Fundación Esclerosis Múltiple con motivo de
la celebración del Día Nacional de esta enfermedad.
En las últimas décadas ha quedado demostrado que reducir
la actividad de los pacientes sólo consigue agravar los síntomas
y potenciar las complicaciones de la enfermedad. Según explica la
doctora Concepción Anguis, coordinadora del Centro de Rehabilitación
que la Fundación Esclerosis Múltiple (FEM) tiene en Madrid,
“la colaboración conjunta de fisioterapeutas, logopedas, médicos,
psicólogos y terapeutas ocupacionales consigue mejorar significativamente
la calidad de vida de los afectados y su familia”.
La rehabilitación integral persigue dos objetivos principales.
Por un lado, facilitar la independencia del enfermo y mejorar su adaptación
a la discapacidad. Por otro, prevenir complicaciones como las contracturas
musculares, el dolor o los espasmos. En este sentido, la fisioterapia juega
un papel primordial ya que busca corregir la disfunción y conseguir
la máxima recuperación de la fuerza, la movilidad y la coordinación.
Investigación
La celebración del Día Nacional de la Esclerosis Múltiple
es una buena ocasión para concienciar a la población acerca
de la enfermedad, como indica Jorge Valls, vicepresidente de la FEM, entidad
que también tiene como objetivos la atención y mejora de la
calidad de vida de los afectados y el apoyo de las investigaciones en torno
a la esclerosis múltiple. “Queremos hacer un llamamiento a instituciones
sanitarias, médicos y sociedad en general para que se profundice en
el estudio de este trastorno”.
Actualmente, la mayor parte de los esfuerzos investigadores van dirigidos
a conocer la causa de la enfermedad. “La esclerosis múltiple es una
enfermedad que afecta a la mielina, que es la sustancia que recubre los nervios.
Al alterarse las células del sistema nervioso, falla la transmisión
lo que puede provocar síntomas variados, ya sean sensitivos, motores
o alteraciones en el habla, según la localización de las lesiones”,
apunta la doctora Anguis. “Aunque existe una predisposición genética
a padecerla, se desconoce la causa verdadera que desencadena esta patología”.
En España se diagnostica un nuevo caso de esclerosis múltiple
cada ocho horas y la incidencia de la enfermedad en mujeres duplica la de
hombres. La esclerosis múltiple no es hereditaria aunque las investigaciones
sugieren la existencia de cierta predisposición familiar. No obstante,
un 80 por ciento de los afectados no tienen ningún familiar cercano
con esclerosis múltiple.
18/12/2002
http://www.ondasalud.com/edicion/noticia/0,2458,219673,00.html
Terapia ocupacional
La terapia ocupacional forma parte de la rehabilitación en la
esclerosis múltiple, un complemento del tratamiento farmacológico
con el que se intenta prevenir la discapacidad así como reducir sus
consecuencias. Cada juego, cada actividad, cada movimiento de una sesión
de terapia ocupacional tiene un objetivo: mantener la máxima autonomía
personal posible y mejorar la calidad de vida.
La esclerosis múltiple es una enfermedad crónica, hoy por hoy
sin cura, pero con la que se puede convivir. Todo depende del tipo que se
padezca, de cómo y cuándo actúe el tratamiento y también
del trabajo de rehabilitación, en el que participan varios profesionales,
entre ellos, fisioterapeutas, logopedas y terapeutas ocupacionales. Estos
últimos seleccionan actividades que pueden encajar en las necesidades
de cada paciente y cuya práctica ayuda a mejorar algunos síntomas.
A pesar de que todavía no existen estudios científicos
que avalen los beneficios de la terapia ocupacional en la esclerosis múltiple,
la experiencia de profesionales como María Jesús Miranda, de
Adema (Afectados de Esclerosis Múltiple de Aragón) y profesora
de Práctica Clínica en Terapia Ocupacional de la Universidad
de Zaragoza, constata las ventajas de este tipo de tratamiento no farmacológico.
“Los pacientes se sienten mejor al encontrarse activos, sobre todo aquellos
que llegan tras varios años de evolución de la enfermedad y
que habían perdido incluso parte de su vida social. Con ellos tratamos
de recuperar capacidades que han desaparecido, no tanto por la merma funcional
como por el desuso”.
Menos cansancio
La especialista indica que lo que más se nota al iniciar la terapia
ocupacional es la tolerancia a la fatiga. “Es el síntoma más
común y el primero en mejorar. Más específicamente,
trabajamos con cada paciente según su situación, pero siempre
tratando de mejorar y cuando ya se ha logrado el máximo, sustituimos.
Por ejemplo, se incide sobre la sensibilidad de los miembros superiores y
al llegar al máximo, se pasa a trabajar la alerta, esto es, cómo
evitar quemarse o herirse”.
Al igual que con el tratamiento farmacológico, Miranda recuerda
que es preferible iniciar la terapia rehabilitadora lo antes posible. “También
hemos de evitar los periodos de alta. La rehabilitación debe ser continuada
y constante. Un alta muy prolongada puede exacerbar los síntomas,
por eso si aparecen brotes, recomendamos que el paciente se incorpore en
cuanto esté en condiciones”.
La motivación no escasea entre este tipo de personas, que la
terapeuta califica de “muy bien informados”. Miranda recuerda que “les gusta
saber para qué sirve cada ejercicio y además a nosotros nos
parece importante que conozcan en cada momento qué objetivos estamos
persiguiendo. Así, si estamos construyendo torres de cubos, les explicamos
que ayudan a preservar la coordinación óculo-manual o la precisión
a la hora de colocar las manos donde se fija la vista, por ejemplo”.
Sesiones
Las sesiones se realizan dos veces por semana y tienen una duración
de entre 45 y 60 minutos. En cada una de ellas, el terapeuta aborda todo
tipo de actividades, incidiendo en las que más se adapten a los síntomas
del paciente. Generalmente, se trabaja la amplitud articular, para evitar
problemas por falta de movilidad en las articulaciones, así como la
coordinación, la sensibilidad, la fuerza muscular en las manos y las
facetas neuropsicológicas (atención, memoria, concentración).
En colaboración con el neurólogo y el médico rehabilitador,
el paciente va cambiando de terapia. En los estadios iniciales, se realizan
revisiones cada 6 meses y con ellas se establecen los objetivos que hay que
mejorar. Estos pacientes se mantienen activos y en alerta ante posibles nuevos
síntomas y esto, en una enfermedad como la esclerosis múltiple,
siempre es una ventaja.
12/02/2003
http://www.ondasalud.com/edicion/noticia/0,2458,237421,00.html