¿Qué es la autoinmunidad?
Tradicionalmente se ha entendido que la respuesta inmune es el procedimiento que utiliza el cuerpo para defenderse de la enfermedad, y lo lleva a cabo al identificar y destruir microorganismos extraños que invaden el cuerpo. Por contraste, la autoinmunidad implica una respuesta inmune a algo dentro del propio cuerpo.¿Cómo actúa el sistema inmune para distinguir entre lo que pertenece a nuestro cuerpo y lo que no corresponde a nuestro organismo?
El sistema inmune debería producir anticuerpos para cada molécula imaginable del universo. De hecho, nuestros sistemas inmunes desempeñan muy bien esa tarea. No sólo producimos anticuerpos para los nuevos y emergentes agentes infecciosos sino también para las moléculas producidas en el laboratorio, que se pueden utilizar en ciertos tipos de tratamientos médicos. Entonces, ¿por qué no producimos normalmente anticuerpos contra moléculas de nuestros propios cuerpos? La respuesta reside en los complejos mecanismos que gobiernan el auto-reconocimiento y la auto-tolerancia.¿Dice usted que es normal la autoinmunidad y los autoanticuerpos?
La autoinmunidad es básicamente inofensiva. Algunos inmunólogos incluso creen que puede ser útil. Los autoanticuerpos pueden ayudar a eliminar células gastadas o células muertas, pero aún no se tiene una clara evidencia de ello. Aunque está claro que una reacción autoinmune puede ir demasiado lejos, y aquí comienza el problema.¿Qué es una enfermedad autoinmune?
La definición de una enfermedad autoinmune es, a veces, muy difícil de precisar. No hay un acuerdo generalizado sobre cuáles enfermedades son autoinmunes y cuáles no. La autoimmunidad puede manifestarse en la enfermedad, pero puede que no sea la auténtica causa de la misma.¿Por qué algunas personas desarrollan enfermedades autoinmunes en primer lugar?
La tendencia a desarrollar una enfermedad autoinmune tiene raíces en la genética y en el entorno. Las enfermedades autoinmunes son diferentes de otras enfermedades genéticamente determinadas con las que estamos más familiarizados, como la anemia de la célula de la hoz, donde interviene un solo gen y usted lo tiene o no lo tiene. En la enfermedad autoinmune hay una acumulación de varios genes diferentes que, todos juntos, dan una gran probabilidad de que usted desarrolle una enfermedad autoinmune. Alrededor de un tercio del riesgo de desarrollar este tipo de enfermedades es heredado. Eso significa que el otro 66 por ciento procede de causas ambientales. Aunque usted herede una predisposición genética, la enfermedad autoinmune no se pondrá de manifiesto a menos que haya un desencadenante ambiental.¿Qué tipo de dolencias se consideran ahora como enfermedades autoinmunes?
Es interesante recordar que, en los años 60, muchos de nosotros sospechábamos que la diabetes del tipo 1 quizás fuese una enfermedad autoinmune, pero no pudimos encontrar una clara evidencia que realmente apoyase nuestras sospechas. Más adelante se vio que la forma autoinmune de la diabetes es la forma dependiente de la insulina, llamada a veces diabetes juvenil o del tipo 1, que afecta a un 10 por ciento de pacientes con diabetes. Fue una gran sorpresa.
¿Es importante establecer la causa definitiva de la artritis
reumatoide para tratarla eficazmente?
¿Una vez que un paciente tiene una enfermedad autoinmune, cuáles son los métodos preferidos actuales de tratamiento?
En algunos casos, podemos tratar una enfermedad autoinmune al sustituir una función perdida. Eso es lo que hacemos cuando damos insulina para la diabetes o una hormona de la tiroides para la tiroiditis de Hashimoto. Sin embargo, cuando estos remedios sintomáticos fallan, debemos acudir a la inmunosupresión para atemperar todo el sistema inmune. Obviamente, este enfoque es peligroso, porque hace que la gente sea susceptible a las infecciones, y además la mayoría de las drogas inmunosupresoras tienen severos efectos secundarios. Son un último recurso. La mayoría de los médicos las prescriben con gran aprensión.¿Cómo valoraría usted el descubrimiento médico en el campo de la autoimmunidad? ¿Se ha conseguido un progreso substancial?
Cada vez estamos más cerca de la causa fundamental de la enfermedad autoinmune. Mi punto de vista es que algún día identificaremos la substancia que consigue desencadenar el maligno proceso autoinmune. El objetivo es conseguir que la gente sea insensible a su propia y excesiva respuesta autoinmune. Necesitamos aprender mucho más sobre la identificación de estos antígenos dañinos y cómo conseguir que la gente sea inmunológicamente insensible. El hecho de que podamos conseguirlo con animales demuestra que es posible.
EDMOND.- El descubrimiento de un científico del Oklahoma Medical Research ha
puesto en tela de juicio el dogma aceptado durante 50 años de que las células
que luchan en el cuerpo llevan sólo una proteína.
Patrick Wilson, de Edmond, ha descubierto que las células B pueden equivocarse
cuando se adhieren a los tejidos humanos y cambian receptores. Cuando las
células cambian receptores a veces pueden dar como resultado un segundo alelo
(cromosoma) que produce una segunda proteína anticuerpo. Wilson reveló que el
10% de los modelos de ratones usan ambos alelos.
Este informe de Wilson aparece en The Journal of Experimental Medicine. Una
editorial de esta revista de
Participan la esposa de Wilson, Nai-Ying Zheng, directora del laboratorio en
OMRF y parte del equipo de investigación. El Dr. Rafael Casellas del National
Institutes of Health en Bethesda, Md., es el máximo colaborador del proyecto de
Wilson. Otros participantes fueron Qingzhao Zhang, Melissa D. Mathias y Kenneth
Smith.
“Esto cambia el paradigma de la inmunología y cambia nuestra idea de lo que es”
dijo Wilson, que realizó el doctorado en la University of Texas Southwestern
Medical Center de Dallas y sus estudios de postdoctorado en
No es verdad que una célula B exprese siempre un solo receptor. Muchas de estas
células pueden expresar dos. Estas son potencialmente las que causarán más
adelante las enfermedades autoinmunes.
Las células B son células blancas de la sangre que defienden al cuerpo humano
creando proteínas anticuerpos para protegernos con la inmunidad frente a
enfermedades e infecciones. Los anticuerpos se unen a las bacterias, virus y
patógenos, bloqueando así la capacidad de adherirse a los propios tejidos.
“También dicen a nuestro cuerpo que las células B están ahí y que hay otras
células que destruirán los patógenos” explicó Wilson.
Para que el sistema funcione de manera apropiada cada célula B sana ha de producir
sólo una proteína anticuerpo de modo que pueda suprimirse si se adhiere al
tejido humano.
A pesar de estos mecanismos, 28 millones de personas cada año reciben un
diagnóstico de alguna enfermedad autoinmune, lo que incluye varias enfermedades
como el lupus, la artritis reumatoide, la esclerosis múltiple y la enfermedad
de Graves, entre otras.
Su descubrimiento muestra nuevas luces sobre cómo pueden sobrevivir estas
células a pesar de ser autoreactivas.
Wilson declaró: Un tema que es importante resolver es el procedimiento que
permite escapar a las células B de estos mecanismos, cómo eluden el cambio de
receptor o se convierten en autoreactivas y siguen sobreviviendo, sin ser
expulsadas, de modo que puedan llegar a ser peligrosas.
El siguiente paso en esta investigación será intentar probar si estas células
son las causantes de las enfermedades autoinmunes en modelos de ratones. Y un
tercer paso será el mismo proceso pero en humanos.
Es demasiado pronto para pensar en medicaciones específicas basadas en este
descubrimiento, aplicado a enfermedades autoimmunes. Pero es una base
científica, un primer paso en el hallazgo de nuevos tratamientos.
Source:
The Edmond Sun - Associated Press content © 2007. All rights reserved.
http://www.edmondsun.com/local/local_story_027232237.html
Traducción: Rita Puentes
Revisión: Lluís Compte