20/11/2008
La Esclerosis Múltiple, que afecta a más de 18.000 australianos, podría ser prevenida con una vacuna que está siendo probada en Europa.
Investigadores de la Universidad de Queensland confirmaron ayer que hay una relación entre el virus Epstein-Barr, que causa la mononucleosis infecciosa y que tiene más del 90% de la población mundial y la esclerosis múltiple, la vacuna desarrollada para combatir la mononucleosis, podría salvar cientos de vidas.
Pero algunos médicos son cautos, y advierten que la vacuna no ha sido probada completamente como una prevención de la EM y no considera la influencia que pueden tener los factores genéticos y ambientales cuando se pone de manifiesto la enfermedad.
Estudios anteriores han demostrado que la gente con un padre, un niño o un hermano con esclerosis múltiple tiene mayor riesgo de contraer la enfermedad, y también que cuanto más lejos vive del ecuador aumenta el riesgo, lo que indica que la exposición a la luz solar, que favorece el acumulo de la vitamina D, juega un destacado papel.
En gente con esclerosis múltiple, el sistema inmune que ataca el sistema nervioso, causando una disfunción de la vejiga y del intestino, pérdida de memoria, temblores, problemas de visión, pérdida de oído, ansiedad, depresión, vértigos y dificultad en caminar.
No hay curación y las medicaciones tan sólo pueden mejorar algunos síntomas.
Más de 99 por ciento de gente con esclerosis múltiple están infectados con el virus de Epstein-Barr, pero los que contraen el virus en los primeros años de vida, niños en países en vías de desarrollo donde ese virus es endémico, no muestran síntoma alguno.
Los que contraen el virus en la adolescencia o a principios de la segunda década, como pasa en la mayoría de los países occidentales, desarrollan generalmente mononucleosis infecciosa y sufren fatiga, dolores musculares, dolor de cabeza, inflamación de la garganta y gran pérdida de peso. La investigación ha demostrado que esta gente es más propensa a desarrollar esclerosis múltiple más adelante.
El investigador principal y un neurólogo del Hospital de Mujeres de Brisbane, Michael Pender, dijo ayer que la vacuna de la mononucleosis, una vez que estuviera probada completamente, se podría incluir para la gente que tuviera un pariente diagnosticado en el programa de vacunas de Australia.
"Puede que sólo ayude a parte de la población, pero es un paso en la dirección correcta", dijo.
De todas formas Roberto Booy, profesor de pediatría, junto con el centro nacional para la investigación de la inmunización del Hospital de Niños de Westmead, dijo que todavía era muy pronto para etiquetar al virus de Epstein-Barr como el conductor principal de la enfermedad, y hasta que los científicos no establezcan la causa exacta, era imposible asegurar que una vacuna no contenga las proteínas que podrían accionar la esclerosis múltiple.
El presidente de la investigación científica de EM en Australia, Bill Carroll, dijo que estaba emocionado con que se haya confirmado la relación entre el virus Epstein-Barr y la esclerosis múltiple, pero sigue siendo precavido sobre la eficacia de una vacuna.
"El EBV es un requisito previo de importancia en la esclerosis múltiple, pero no es el único factor que causa la enfermedad. Hay también a menudo un retraso de 20 años entre la infección con el EBV y la EM, así que es imposible decir que otros factores, influenciados por la genética y el ambiente, no tengan también un gran papel durante ese tiempo y puedan dar lugar a que una persona desarrolle la enfermedad", dijo el Dr. Carroll.
Fuente:
http://sl.farmonline.com.au/news/metro/national/general/vaccine-hope-in-ms-link-to-virus/1365272.aspx
Versión en español: Rita Puentes -
Fundación GAEM