BARCELONA.-
El Premio Nobel de
Medicina de 1962, James Watson (Chicago, 1928),
codescubridor de la estructura helicoidal del ADN, ha afirmado hoy que
los gobiernos y la iglesia deberían mantenerse "lejos, fuera de
la genética" y que corresponde a las madres marcar el
"límite" de la manipulación de los genes embrionarios.
Estas declaraciones las ha realizado en la Universidad Autònoma
de Barcelona (UAB), donde ha
sido nombrado doctor honoris causa.
Watson ha abogado
durante su discurso de investidura por la libertad de la
investigación genética y, posteriormente, ha censurado
ante los medios de comunicación las críticas de la
Iglesia a la investigación con embriones y células madre.
"Creo que la Iglesia
está cometiendo un error", ha afirmado el científico,
quien ha recordado a los detractores de que se avance en este campo que
"la investigación con células madre busca curar
enfermedades", por lo que la preocupación no debería
centrarse en la investigación con embriones, sino en pensar que
hay gente enferma que podría sanar si se avanza en el uso de
células de embrión humano.
Watson, considerado uno
de los científicos vivos más importantes, tenía 25
años cuando descubrió, junto a Francis Crick, fallecido
el pasado año a los 88 años, la estructura en doble
hélice de la molécula de ADN, uno de los fundamentos de
la vida. Este descubrimiento, por
el que ganó el Nobel, sentó las bases de la biomedicina y
"representa el hallazgo más importante en el estudio de la vida
humana desde los tiempos de Charles Darwin", según ha destacado
hoy el catedrático de Cardiología Antoni Bayés,
que ha ejercido de padrino del doctorando en este acto de investidura
de la distinción "honoris causa", la primera que recibe Watson
por una universidad española. Esperanza de vida
Durante su
intervención en la Casa de la Convalecencia, donde se ha
celebrado el acto, Watson ha señalado la necesidad de que
continúen las investigaciones con las nuevas tecnologías
genéticas, a fin de que la terapia génica y celular pueda
convertir "una sentencia de muerte en un veredicto de vida" en las
personas enfermas. Para el
científico norteamericano, no se pueden aplazar experimentos que
claramente pueden tener beneficios futuros por miedo a unos peligros
que ni siquiera están cuantificados. Más de 200
personas han acudido a este acto de investidura, que también ha
contado con la presencia del rector de la UAB, Lluís Ferrer; del
conseller del departamento de Universidades, Investigación y
Sociedad de la Información, Carles Solá, y del alcalde de
Barcelona, Joan Clos, entre otras personalidades.
| 5 de mayo de 2005 | |||
El 25 de abril de 1953 la revista Nature publicaba uno de los hallazgos más importantes de la historia de la ciencia: James Watson y Francis Crick, de la Universidad de Cambridge, con la inestimable colaboración de Rosalind Franklin y Maurice Wilkins, habían descrito un posible modelo para la estructura del ácido desoxirribonucleico (ADN). El descubrimiento de que la molécula protagonista del libro de instrucciones de la vida estaba conformada por una doble hélice alrededor de un eje constituido por cuatro nucleótidos diferentes -adenina, timina, citosina y guanina- les valió a Watson, Crick y Wilkins el premio Nobel de Medicina y Fisiología de 1962. Medio siglo después del hallazgo, y cuando la investigación en genética está en su máxima eclosión, James Watson, el único superviviente del equipo, promotor del Proyecto Genoma Humano y máximo responsable del laboratorio Cold Spring Harbor, de Nueva York, ha visitado Barcelona, invitado por Laboratorios Esteve, para ser investido doctor honoris causa por la Universidad Autónoma de Barcelona. ¿Eran conscientes cuando investigaban la estructura del ADN de la relevancia de su trabajo? -Sabíamos que estábamos haciendo algo importante pero no pensábamos que tanto. Mi madre lo veía más claro, ya que amigos y vecinos le decían medio en broma que a su hijo le darían el Nobel. No obstante, casi inmediatamente nos dimos cuenta de la importancia de nuestro hallazgo. ¿Pensaron en aplicaciones prácticas de su descubrimiento? -En un principio no. De hecho en las primeras décadas, el descubrimiento de la estructura del ADN tuvo gran importancia científica pero no aplicada. No fue hasta hace 25 ó 30 años cuando se empezó a trabajar en esta dirección. ¿Se esperaba algunos de los resultados obtenidos a partir de la revolución genética que ustedes iniciaron? -La ciencia ha avanzado considerablemente, pero no podemos estar contentos. Queda mucho trabajo por hacer y hasta que no consigamos hitos relevantes como, por ejemplo, controlar completamente el cáncer, no podremos estar satisfechos. ¿Qué hallazgos genéticos destacaría? -Seguramente, los que han facilitado a la policía judicial su trabajo y el descubrimiento de los genes implicados en enfermedades genéticas graves. De hecho, en el laboratorio que dirige trabajan en esta dirección. -Sí. Intentamos hallar las bases genéticas de enfermedades como el autismo, el trastorno bipolar, la esquizofrenia, la dislexia, los trastornos del aprendizaje y esperamos en menos de cinco años conocer algunos genes implicados. Hallarlos permitirá una detección precoz y conocer mejor las enfermedades. ¿Para poder curarlas? -Primero para diagnosticarlas. La ciencia va despacio y el futuro inmediato pasa por descubrir el origen genético de las enfermedades. El objetivo primero tiene que ser profundizar en el conocimiento del ADN del ser humano; es lo que tenemos al alcance. A partir de aquí se podrá investigar la curación, aunque es mucho más difícil y en ciertas patologías imposible. ¿Es optimista en este sentido? -Estoy a favor de que se deje investigar en todas las prometedoras técnicas pero tenemos que ser realistas y, de momento, no podemos decir a la gente que curaremos el Alzheimer con células madre. La terapia génica se ha demostrado muy difícil y las células madre ayudarán pero no curarán todas las patologías. Aunque creo que en cinco o diez años se producirá una importante revolución en la ciencia médica, es más urgente fomentar la prevención y el diagnóstico precoz. Es preferible investigar para conocer cómo prevenir la esquizofrenia o el Alzheimer que para intentar curarlas. |
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Fuente: http://www.diariomedico.com/edicion/noticia/0,2458,635554,00.html