Células madre pluripotenciales inducidas más seguras

03 Diciembre 2007

El equipo del japonés Shinya Yamanaka, que logró producir estas células a partir de piel humana, presenta una variante del procedimiento para que puedan tener aplicaciones terapéuticas

El equipo del Dr. Shinya Yamanaka, de la Universidad de Kioto (Japón), que hace pocos días reveló haber conseguido producir células madre similares a las embrionarias a partir de células de piel humana y de ratón, ha dado un paso más hacia el uso de estas células en el laboratorio y en terapias clínicas al convertirlas en células más seguras.
 

Los científicos, que publican su nuevo trabajo en la edición digital de "Nature Biotechnology", muestran cómo realizar la reprogramación celular sin utilizar el gen promotor de tumores c-Myc. La eliminación de c-Myc se considera un paso crítico para utilizar estas células en aplicaciones clínicas en pacientes.
 
Como se describió en el trabajo original, publicado en "Cell", el método de reprogramación funciona al introducir cuatro genes específicos en las células de la piel, lo que da lugar a las llamadas células madre pluripotentes inducidas (iPS), que adquieren la capacidad para convertirse en cualquier célula especializada del organismo. El método fue demostrado por el equipo de Yamanaka en publicaciones en 2006 y 2007 en las que se utilizaban células de ratones.
 
Hace pocos días dos grupos de investigadores informaban sobre el éxito con células humanas. Sin embargo, uno de estos estudios, el realizado por el equipo de Yamanaka, utilizaba el gen c-Myc, que hace a las células iPS propensas a formar tumores, y el otro, del equipo de James Thomson, en la Universidad de Wisconsin, empleaba células fetales y neonatales en vez de células adultas.
 
Los autores demuestran la generación de células iPS de células adultas de piel humana o de ratón con sólo tres genes, sin incluir c-Myc. Para determinar si la ausencia de c-Myc reduce la propensión a formar tumores, los autores estudiaron las células iPS de ratón en una prueba rigurosa que suponía la generación de ratones "quiméricos" que albergaban muchas células especializadas derivadas de células iPS.
 
Según los investigadores, ninguno de los 26 animales con células derivadas de iPS murió por cánder, al menos en un periodo de cien días, mientras que 6 de los 37 con células iPS con c-Myc murieron, lo que muestra que la ausencia de c-Myc reduce la incidencia de tumores.
 
Las células de piel humana reprogramadas en el presente estudio proceden de un adulto de 36 años. La reprogramación de las células adultas podría ser más relevante para la clínica que la reprogramación de células neonatales ya que en principio se podrían hacer células pluripotenciales específicas del paciente accesibles para su uso en las terapias de reemplazo celular en adultos.

Nature Biotechnology 2007;doi:10.1038/nbt1374

Fuente: http://www.jano.es/jano/ctl_servlet?_f=11&iditem=823&idtabla=1