ALEX KACELNIK, DIRIGE EL LABORATORIO DE ETOLOGÍA DE OXFORD
Tengo 59 años. Nací en Buenos Aires, pero llevo desde los 28 por el mundo y los últimos 15 años en Oxford. Casado, tengo un hijo y un nieto. La destrucción de especies empobrece nuestras vidas. Nuestra ética sí es única: nos preocupa el planeta más allá de nuestra existencia y la de nuestros descendientes. Colaboro con CosmoCaixa
LLUÍS AMIGUET - 11/02/2006
- ¿Por qué hemos tenido tanto éxito los humanos como especie?
- Somos una especie única más. No creo que seamos tan singulares y,
además, puede aparecer un virus o bacteria indestructibles, las hay
muchísimo mejor adaptadas que nosotros, y liquidarnos en un tris tras.
- Pero nuestra inteligencia sí es singular.
- Tampoco es tan especial. Existen microbios y aves mejor adaptadas.
- Es usted muy poco humanista.
- Soy científico. Creo que la realidad es independiente de nuestra
percepción y seguirá siendo cuando nuestra especie haya desaparecido.
Por eso la estudio de forma empírica.
- Woody Allen me dijo en esta página: "El universo es indiferente".
- El universo es. Los humanos sólo somos una contingencia en su
devenir, aunque le hayan hecho creer que el universo se preocupa de
usted y de nosotros.
- ¡Qué solos estamos!
- ¡Cuánto nos queda por aprender! Empezando por la
religión. Tendría que ser estudiada
científicamente.
- Doctores tiene la Iglesia.
- Lo digno de estudio es cómo cada cultura se inventa una cosmogonía,
todas respetables, para explicarse el universo y cómo nos la creemos,
incluso algunos energúmenos se matan entre sí por sostener que su
invención es más cierta que la del pueblo vecino.
- La oración mejora el pulso y relaja.
- Sin duda. El problema es que las religiones son utilizadas también
para separarnos y matarnos. Y ese componente irracional y agresivo de
las religiones se agudiza a medida que la ciencia va poniendo en
evidencia su carencia de apoyo racional. Kierkegaard decía que la fe se
acrecienta ante la evidencia apabullante que demuestra su falsedad.
- Alguna ventaja tendrá creer.
- Creer es una ventaja evolutiva, aunque la fe sea un cuento. Si no, la religión se habría extinguido ya...
-... Y en cambio es la fe la que amenaza con suprimir la evidencia de la evolución.
- En EE. UU. se impone el creacionismo oficial pese a las apabullantes
evidencias darwinistas, y en el Reino Unido el 40 por ciento de los
encuestados no negó la evolución, pero cree en una causa última divina.
- Le veo preocupado.
- Lo estoy. La ciencia es cada vez más una isla laica librepensadora
rodeada por un mar de creyentes. Sin laicismo no hay independencia
intelectual ni progreso científico.
- Espero que no moleste a ningún ayatolá.
- Lo que me entristece es que al final la evidencia empírica y la razón
son la excepción y la norma universal es la fe religiosa. Y entonces al
oírte explicar lo evidente, la mayoría te dicen sorprendidos: "¡Ah! ¿Es
que usted cree en la ciencia más que en Dios?"
- Acaban de descubrirse especies en Nueva Guinea. ¿No está usted emocionado?
- Emociona la belleza de un ser adaptado. La diversidad de las
soluciones que produce la evolución es fascinante. Piense que se estima
que hay unos 25 millones de especies en el planeta y apenas han sido
descritos un par de millones. La mayoría permanecen ignotas en los
océanos. Casi todo está por descubrir.
- ¿Podremos verlas antes de extinguirlas?
- El hombre reduce el número de especies y aumenta el de ejemplares de
unas pocas especies. Cada vez hay más millones de vacas y menos
especies de osos, por ejemplo. Esto hace que el sistema tenga menos
estabilidad.
- ¿En qué sentido?
- Pierde resilencia, la capacidad de recuperar el equilibrio original
tras un trastorno. Hoy liquidamos especies a una velocidad inédita: en
años o décadas cuando antes una especie tardaba miles o millones de
años en desaparecer. Y lo triste es que nos conformamos con vivir en
entornos pobrísimos con muchísimos ejemplares de muy pocas especies.
Nos perdemos vida.
- ¿Cuáles son esas aves tan listas?
- Hemos demostrado que los cuervos de Nueva Caledonia son capaces de
coger un alambre, material no natural, y doblarlo por su extremo más
distante para elaborar un gancho y coger comida con él.
- ¿Extraordinario?
- Piense que un ser humano de la edad del cuervo no tiene la
inteligencia para hacerlo. Fabricar ese gancho no es un protocolo
inscrito en los genes como sí es fabricar un nido. El cuervo se ha
encontrado un problema singular en un instante y fabrica un objeto ad
hoc.
- ¿Y...?
- Creemos que esos cuervos conocen las leyes físicas de un modo que no
conoce un humano que va en bicicleta y no sabe por qué mantiene el
equilibrio.
- Bichos espabilados.
- Tienen noción del otro. Un cuervo que entierra alimento
observado por otro, lo cambia de lugar cuando el otro se ha ido.
- Por si acaso.
- Lo fascinante es que sólo los cuervos que roban la comida
escondida de los otros la cambian cuando les observa un
congénere.
- ¡Menudos pájaros!
- Estamos descubriéndolos. Entreviste usted a la doctora Pepperberg y a su loro Alex.
- ¿Al loro también?
- Pregúntele a Alex en qué se diferencian dos
objetos y dirá "la forma". Enséñele otros dos y
acertará de nuevo al decir "el color".
- Algún humano dudaría.
- Un chimpancé esquiva un tubo para que un plátano no le
caiga dentro. Aunque le des la vuelta al tubo, sigue
esquivándolo.
- No entiende la gravedad, pobre mono.
- Eso creíamos. Pero resulta que los humanos sometidos al mismo
experimento... ¡También seguían esquivando el tubo!